Las primeras reacciones a Onslaught, la nueva película de Adam Wingard, ya han comenzado a aparecer y, lejos de ofrecer una opinión unánime, están dejando algo bastante claro: la película promete ser una de las propuestas de terror más salvajes y divisivas de las próximas semanas.
Wingard, director de The Guest y You're Next, regresa con una película que mezcla terror, acción, ciencia ficción y violencia de corte grindhouse, recuperando además la colaboración con el guionista Simon Barrett. La película está protagonizada por Adria Arjona, acompañada por Dan Stevens, Rebecca Hall, Michael Biehn, Drew Starkey, Reginald VelJohnson y el luchador de UFC Alex Pereira.
La historia comienza cuando una escuadra de super soldados modificados genéticamente consigue escapar de una instalación militar secreta en mitad del desierto.
En medio de este caos se encuentra Celeste, una madre y antigua francotiradora del ejército que vive con su hija en un parque de caravanas. Cuando la amenaza llega hasta ellas, Celeste tendrá que recuperar sus habilidades de combate para proteger a la niña.
Y lo que parecía una historia de supervivencia termina convirtiéndose en una auténtica pesadilla de sangre, violencia y criaturas que parecen imposibles de detener.
Uno de los aspectos que más está llamando la atención es precisamente el tono.
Onslaught no parece querer ser un thriller convencional. Wingard ha apostado por una película rápida, violenta, exagerada y deliberadamente incómoda, con claras influencias del cine de explotación y del terror de acción de décadas pasadas.
La propia campaña promocional de la película ya había dejado claro que el director quería recuperar parte de la energía de sus primeros trabajos.
Y hay otro detalle especialmente interesante para los aficionados de Wingard.
El director ha confirmado que Onslaught funciona como una especie de secuela espiritual de The Guest y que ambas historias están ambientadas en el mismo pueblo. No se trata de una continuación directa, pero existen conexiones dentro de su universo.
🩸 LAS PRIMERAS REACCIONES
Las primeras personas que han podido verla no se han puesto precisamente de acuerdo.
Algunas reacciones destacan su energía, violencia, humor negro y estética grindhouse, defendiendo que Wingard ha regresado a un terreno mucho más cercano al cine de género con el que comenzó su carrera.
Otros espectadores, sin embargo, han sido bastante más duros y han criticado precisamente esos mismos elementos, calificando la película de excesiva, caótica o incluso decepcionante.
Esa división puede convertirse precisamente en una de las grandes bazas de Onslaught.
Porque cuando una película consigue que algunos espectadores salgan hablando de ella como una experiencia brutal y otros la consideren un desastre, algo está claro:
no parece una película destinada a pasar desapercibida.
Además, su clasificación R promete una experiencia para adultos con violencia sangrienta intensa, gore, contenido sexual/desnudez y lenguaje fuerte.
👁️ UNA PELÍCULA QUE QUIERE IR AL LÍMITE
Wingard y Arjona han descrito el proyecto como una especie de pesadilla de acción y terror. La protagonista, Celeste, no es una víctima indefensa: es una mujer entrenada para combatir que tendrá que enfrentarse a una amenaza que parece estar muy por encima de cualquier enemigo convencional.
Y eso cambia completamente la dinámica.
Aquí no estamos ante alguien intentando simplemente escapar de un monstruo.
Tenemos a una madre que sabe combatir.
Un grupo de soldados creados artificialmente.
Una instalación militar secreta.
Un escenario desértico.
Y una amenaza que parece diseñada para matar.
Todo ello mezclado con el estilo visual de Adam Wingard.
El resultado puede ser una película de terror de acción completamente desatada… o una apuesta demasiado exagerada.
Las primeras reacciones, de momento, apuntan en ambas direcciones.
🎬 ¿CUÁNDO PODREMOS VERLA?
Onslaught llegará a los cines el 4 de septiembre de 2026 de la mano de A24.
Hasta entonces, habrá que esperar para comprobar si las primeras opiniones más entusiastas estaban justificadas o si las críticas negativas terminan imponiéndose.
Pero hay algo que ya podemos decir:
Adam Wingard no parece haber regresado para hacer una película tranquila.
Ha regresado con soldados modificados, sangre, violencia, terror y una madre dispuesta a hacer cualquier cosa para proteger a su hija.
Y quizá la verdadera pregunta no sea si Onslaught será buena o mala.
Quizá sea esta:
¿Estamos preparados para ver hasta dónde está dispuesto a llegar Adam Wingard?